Lo que meses atrás era una propuesta del Ejecutivo, hoy es una realidad. La Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó por unanimidad, en su tercer trámite constitucional, el proyecto que crea el Subsidio Unificado al Empleo (SUE), despachándolo a ley el pasado 2 de marzo de 2026. Este hito representa la culminación de un proceso legislativo que seguimos de cerca desde sus inicios.

Fuente de la imagen: página oficial del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.
De propuesta a ley: el camino recorrido
En agosto de 2025, informamos en nuestra página sobre esta noticia: el ingreso de este proyecto al Congreso, destacando su potencial para modernizar y simplificar el sistema de subsidios laborales vigente en Chile. En ese momento, el SUE era una iniciativa que buscaba unificar tres programas históricos: el Subsidio al Empleo Joven (SEJ), el Bono al Trabajo de la Mujer (BTM) y el Subsidio Previsional para Trabajadores Jóvenes. Hoy, ese objetivo se ha materializado.
El ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo, valoró la aprobación señalando que se trata de «una herramienta moderna y responsable» orientada a apoyar a quienes enfrentan mayores barreras de acceso al empleo formal, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas.
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¿A quiénes beneficia el SUE?
La nueva ley mantiene su foco en grupos específicos que históricamente han encontrado mayores obstáculos para integrarse al mercado laboral formal: mujeres, jóvenes de entre 18 y 24 años, personas de 55 años o más, y personas con discapacidad. Asimismo, pone énfasis en las pymes como motor de generación de empleo con estándares de trabajo decente.
En régimen, se proyecta una cobertura anual de aproximadamente 685 mil trabajadoras y trabajadores. De ese total, cerca de 200 mil accederán al beneficio de forma dual, es decir, tanto la persona empleada como su empleadora o empleador recibirán el subsidio de manera simultánea. El apoyo combinado puede alcanzar hasta $185.000 mensuales.
Una de las innovaciones más relevantes de esta ley es su flexibilidad normativa. A diferencia de los sistemas anteriores, el SUE permitirá ajustar sus parámetros sin necesidad de reformar la ley cada vez que el mercado laboral cambie, lo que lo convierte en un instrumento más ágil y adaptable a las contingencias económicas y sociales del país.
La implementación estará a cargo del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), que ya se encuentra preparando los ajustes tecnológicos y operativos necesarios para una puesta en marcha ordenada y transparente.
Trabajo decente: el eje central
Más allá de los montos y coberturas, el SUE tiene como eje articulador la promoción del trabajo decente. Esto implica que las empresas que contraten bajo estándares de seguridad social y respeto de derechos laborales recibirán un mayor apoyo. En palabras del diputado Andrés Giordano, presidente de la Comisión de Trabajo, este avance demuestra que «cuando se pone en el centro el trabajo y la dignidad de las personas, es posible construir acuerdos amplios.»
En SINTIK celebramos la aprobación de esta ley y reconocemos en ella un paso en la dirección correcta hacia condiciones laborales más justas y equitativas.




