Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Codificación, una jornada proclamada por la UNESCO que invita a reconocer el papel del código en nuestras vidas. Para nosotros, esta fecha tiene un significado muy cercano.

¿Qué es codificar, realmente?
Codificar es escribir instrucciones que una máquina puede interpretar. Sin embargo, la UNESCO la describe como algo más que una habilidad técnica: una combinación de lógica y creatividad que conecta la ciencia, las matemáticas, las artes y el lenguaje. Dicho de forma sencilla, programar es aprender a dividir un problema en pasos claros para resolverlo. Esa forma de pensar sirve dentro y fuera de una pantalla.
Detrás de una aplicación bancaria, un sistema de salud, una plataforma de teletrabajo o un asistente de inteligencia artificial, hay líneas de código escritas por personas. Muchas de ellas son trabajadoras y trabajadores de nuestro sector, que sostienen infraestructuras que la sociedad utiliza sin verlas. Reconocer su labor es recordar que lo digital no funciona solo.
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Código y condiciones de trabajo
La UNESCO advierte que, sin diversidad entre quienes programan y desarrollan inteligencia artificial, la digitalización puede reproducir y reforzar sesgos y desigualdades. Además, el acceso a la formación varía según el género, el origen y los ingresos de cada país. Por eso creemos que aprender a programar debe estar al alcance de todas las personas: de las trabajadoras y los trabajadores que recién se incorporan a la industria, y también de quienes llevan años en ella y necesitan actualizarse.
Hablar de codificación también es hablar de trabajo. Implica capacitación continua con tiempo y recursos adecuados, un uso responsable de la automatización y de la inteligencia artificial, y un diálogo transparente sobre cómo estas herramientas inciden en las funciones, las cargas laborales y las evaluaciones. La tecnología avanza, y consideramos que debe hacerlo de la mano de los derechos de quienes la hacen posible.
En SINTIK saludamos en este día a todas las trabajadoras y a todos los trabajadores que escriben, revisan y mantienen el código del mundo digital. Seguiremos trabajando para que su esfuerzo sea valorado, para que la formación llegue a todas y todos, y para que el avance tecnológico siempre vaya acompañado de condiciones laborales justas.




