Conciliar el trabajo con la vida personal y familiar no es un tema exclusivo de un grupo particular de personas. Puede tratarse de una madre que compatibiliza su empleo con la crianza, de un hombre que cuida a un familiar enfermo, o de una pareja joven que llega agotada tras largas jornadas y trayectos. Un reciente estudio de la Dirección del Trabajo (2025) aborda este fenómeno a la luz de la evidencia internacional y de la Ley de Conciliación (Ley 21.645), vigente en Chile desde 2024.

En nuestro país, el promedio de horas trabajadas ha sido históricamente superior al de los países OCDE, y según la Encla 2023, el 87% de las personas contratadas en empresas privadas formales trabaja jornada completa. El teletrabajo, en tanto, sigue siendo poco común: solo el 15,2% de las empresas contaba con esta modalidad en 2022.
Permisos de maternidad y paternidad: avances con brechas
A nivel mundial, 184 países cuentan con licencia de maternidad, y Chile se encuentra entre los 15 países de América Latina y el Caribe que cumplen el estándar mínimo de la OIT de 14 semanas. Sin embargo, el permiso de paternidad continúa muy por debajo: el promedio mundial es de apenas 1,3 semanas, frente a las 14 o más que reciben las madres. Algunos países muestran que es posible avanzar hacia una repartición más equitativa del cuidado. Un ejemplo destacado es Japón, con licencia paterna de 30 semanas y 100% de remuneración.
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Cuidado infantil y flexibilidad laboral: piezas pendientes
Los servicios de cuidado infantil siguen siendo un área con menor cobertura a nivel global, pese a su impacto positivo comprobado en la participación laboral femenina y en el desarrollo de niñas y niños. En materia de flexibilidad, medidas como el horario flexible, el banco de horas o el teletrabajo han demostrado mejorar la Conciliación de la vida laboral, personal y familiar, aunque también pueden reforzar desigualdades de género cuando su uso recae mayoritariamente en las trabajadoras.
En SINTIK, entendemos que la conciliación entre trabajo, vida personal y familia es un derecho, no un privilegio. Seguiremos impulsando el diálogo para avanzar hacia condiciones laborales que reconozcan las responsabilidades de cuidado de nuestras trabajadoras y trabajadores.





