El Fondo E, el más conservador de las AFP, cayó 4,92% en septiembre y acumula un retroceso real de 10,39% en lo que va del año. Entre el cierre de septiembre y el 15 de octubre recuperó 1,69% real, pero la preocupación sigue. Para las trabajadoras y los trabajadores que están cerca de jubilar, importa no solo cuánto cayó el fondo, sino cómo eso afecta su pensión.

Tasas, bonos y renta vitalicia: cómo se conectan
Un bono es un préstamo que se hace a un gobierno o a una empresa, y que paga un interés. Si las tasas de interés suben, los bonos nuevos pagan más y los antiguos pierden atractivo, por lo que su precio baja. Si las tasas bajan, ocurre lo contrario. Por eso, cuando las tasas suben, los fondos con mucha renta fija, como el Fondo E, bajan de valor.
Las tasas también influyen en la renta vitalicia, que es un contrato con una aseguradora: entregamos nuestro ahorro y ella nos paga una pensión mensual de por vida. La aseguradora invierte ese dinero y gana intereses. Si las tasas están altas, necesita menos ahorro para pagar la misma pensión, así que la renta vitalicia sale más barata y el mismo saldo entrega una pensión mayor. Si las tasas están bajas, sale más cara y la pensión es menor.
Qué significa “calzar” los fondos con la renta vitalicia
Cuando las tasas suben, pasan dos cosas a la vez: el fondo baja (algo negativo) y la renta vitalicia se abarata (algo positivo). Si ambos efectos tienen un tamaño parecido, se compensan y la pensión casi no cambia. A esto se le llama “calzar”.
Para lograrlo, las AFP buscan que los fondos más conservadores tengan una duración similar a la de una renta vitalicia. La duración mide cuán sensible es una inversión a los cambios de tasas: a mayor duración, más se mueve. Un ejemplo inventado, solo para ilustrar: si las tasas suben y el fondo baja 5%, pero la renta vitalicia se abarata cerca de 5%, la pensión queda casi igual.
Artículos relacionados
Septiembre cerró en rojo para los fondos de pensiones: lo que debemos saber
OCDE reconoce avances de la reforma previsional: mejores pensiones y menor brecha de género
Transparencia y datos precisos: la propuesta de la Mesa de Reactivación Laboral para entender el empleo en Chile
Jóvenes y personas mayores ante el mercado laboral: lo que el segundo conversatorio de la OIT nos revela
El descalce de este año
Esta vez la compensación no funcionó. Mientras el Fondo E cayó cerca de 10% a septiembre, el precio de la renta vitalicia bajó menos de 2%. Perdimos mucho en el fondo y ganamos poco en el precio de la renta vitalicia. El resultado es una menor pensión para quienes optan por esa modalidad.
Parte de la caída se explica por la alta exposición de las AFP a derivados, en particular a swaps de tasas de interés en Estados Unidos. Un derivado es un contrato cuyo valor depende de otra variable, como las tasas. Un swap de tasas es un acuerdo para intercambiar pagos de intereses, y permite ganar o perder según cómo se muevan las tasas sin comprar los bonos directamente. Esto volvió las carteras más sensibles a las tasas de lo necesario para calzar con una renta vitalicia. El Banco Central y la Superintendencia de Pensiones habían advertido sobre los riesgos de este tipo de exposición, al menos desde el año pasado.
Cabe aclarar que los swaps explican solo parte de la caída: el alza de tasas en Estados Unidos golpeó de todos modos a las inversiones en renta fija de las AFP y de todo el mundo.
Mirar más allá de la rentabilidad
El análisis del profesor Jaime Casassus, del Instituto de Economía UC, titulado “Caída del Fondo E de las AFP y el efecto en las pensiones”, invita a no mirar solo la rentabilidad de los fondos, sino también el costo de la renta vitalicia en cada momento, porque ambos factores definen la pensión final. Quienes están próximas y próximos a jubilar pueden informarse con la Superintendencia de Pensiones sobre este particular.
En SINTIK acompañamos a las trabajadoras y los trabajadores en estos temas, porque creemos que una pensión digna se construye con información clara y con instituciones que rindan cuentas.




