El escenario laboral en nuestro país atraviesa un momento de profunda reflexión. Según los datos recientemente publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el trimestre febrero a abril de 2026, la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,1%.

Esta cifra no solo representa un aumento de 0,3 puntos porcentuales en doce meses, sino que marca un hito preocupante: Chile ya cumple 40 meses consecutivos con una tasa de desempleo por sobre el 8%. El propio Ministro del Trabajo, Tomás Rau, ha calificado estos datos como «malas cifras» que exigen actuar con urgencia, siendo este el peor registro desde mediados de 2021.
Un crecimiento estancado y la brecha de género
Al mirar bajo la superficie del 9,1%, nosotros observamos que la fuerza de trabajo creció un 1,0%, superando el modesto incremento del 0,7% en las personas ocupadas. Sin embargo, el impacto no es igual para todas y todos. Existe una brecha de género que nos alerta: mientras la tasa de desocupación en los hombres bajó levemente a un 8,0%, en las trabajadoras esta cifra se disparó al 10,5%, con un aumento de 0,8 puntos en un año. Esto nos indica que las mujeres están encontrando mayores dificultades para reinsertarse o mantenerse en el mercado laboral formal.

Gráfico del Boletín Estadístico de Empleo Trimestral del Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
La sombra de la informalidad y la calidad del empleo
Uno de los puntos más críticos es la composición del nuevo empleo. Aunque se crearon 68.000 puestos de trabajo, la realidad es preocupante: se destruyeron 40.000 empleos formales y, en contrapartida, se crearon 108.000 empleos informales. Actualmente, la tasa de ocupación informal se sitúa en un 26,8%, lo que significa que gran parte de la clase trabajadora está operando sin la protección de la seguridad social ni contratos estables. En sectores específicos, las personas asalariadas informales crecieron un 9,5%, evidenciando una precarización que no podemos ignorar.
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Impacto sectorial
Para quienes nos desempeñamos en ámbitos tecnológicos y afines, los datos sectoriales son reveladores. Si bien actividades como salud y manufactura crecieron, el sector de las comunicaciones sufrió una fuerte caída del 13,2% en doce meses. Otros sectores como las actividades financieras y de seguros también retrocedieron un 12,7%. Ante esto, el Gobierno ha propuesto un «Plan de Reconstrucción Nacional» y medidas como la «Sala Cuna Universal» para incentivar el empleo femenino, las cuales nosotros seguiremos de cerca para asegurar que beneficien realmente a la fuerza laboral. Puedes acceder en el enlace marcado al Boletín Estadístico de Empleo Trimestral del INE.
En SINTIK, reafirmamos que ante el aumento de la informalidad y la pérdida de puestos de trabajo en nuestro sector, la unidad de las trabajadoras y los trabajadores es la herramienta más poderosa que nosotros tenemos para exigir empleos de calidad, que respeten nuestra dignidad laboral.





